En 451, los hunos cruzaron el Rin, y por primera y única vez en la historia, guerreros altaicos estuvieron al oeste de este río. (Europa volvería a temblar ante invasiones de otros guerreros asiáticos, entre ellos, mongoles y turcos, pero ninguno llegaría tan al Oeste.) En ese momento, los dominios hunos llegaron a su máxima extensión, pues cubrían una franja de tierra, a través de Europa central y oriental, que tenía cuatro mil kilómetros de largo.