Llevó su ejército al Oeste a través de Germania, obligando a algunas de las tribus a cruzar el Rin en huida. Entre ellas se contaban los burgundios, que habían habitado a lo largo del Rin central y ahora se lanzaron al sudoeste de la Galia, ocupando la región que rodea al lago de Ginebra. Más al norte, los francos cruzaron el Rin inferior y penetraron en el norte de Francia.