Durante la última parte del predominio hephthalita en la Bactriana, en el siglo v y principios del VI, las fuentes indias recogen una serie de incursiones en el Punjab y en la India occidental realizadas por un pueblo denominado Huna, el cual, evidentemente, era huno, pero no está claro a qué rama de este pueblo pertenecían los hunos. El grupo más destacado en estas incursiones parece que fue el de los zabulitas. Ya en el año 458 el príncipe gupta Skandagupta tuvo que resistir los ataques de invasores que al parecer eran hunas. Durante su vida fueron mantenidos a raya, pero al final del siglo el imperio gupta estaba en descomposición y hacia el año 510 el jefe huna Toramana había establecido su dominio sobre tina gran parte de la India. Su hijo y sucesor fue el notable Mihirakula, el cual, después de tener bajo su dominio una gran parte del Punjab hacia el año 525, fue rechazado de las llanuras indias, pero continuó en Cachemira. Se cuenta de Mihirakula que se divertía haciendo rodar elefantes por los precipicios de Cachemira porque le gustaba oír los chillidos que proferían al chocar contra las rocas. Toramana y Mihirakula fueron sucedidos por otros reyes hunos, entre los que se encuentran Lakhana y Khigila, cuyos reinados tuvieron lugar en la segunda mitad del siglo VI, pero de los cuales no se conocen las fechas exactas. Debieron reinar en Kabul o en Gardiz, y el reinado de Khingila debió durar al menos ocho años, según se ha podido comprobar en una inscripción descubierta recientemente.