FREILA: Según Ghirshrnan, los chionitas (término en el que...

Según Ghirshrnan, los chionitas (término en el que él incluye a los kidaritas) no eran un pueble distinto de los hephthalitas que de manera importante intervinieron en la historia de la quinta centuria d. C. Pero en el anterior párrafo se ha seguido la opinión de los sinólogos McGovern y Enolki. Estos autores sostienen que los hephthalitas eran recién llegados, que bajaron a la Bactriana al principio del siglo V y desplazaron a los kidaritas hacia el sur. De manera que cualquiera de los dos grupos pudo ser el invasor oriental que Bahram IV tuvo que rechazar del Irán el año 427. Pero de cualquier manera esta invasión fue probablemente el resultado de las tensiones surgidas por la aparición de los hephthalitas. A éstos específicamente fue a los que el príncipe sasánida Firuz I recurrió en el año 457 para que le ayudaran a obtener el trono de Irán, entonces ocupado por su hermano Hormizd III. Más tarde Firuz atacó a sus aliados hephthalitas, pero fue derrotado y capturado por el rey de éstos, llamado Akhsunwar según al-Tabari o Khushnavaz según Firdausi. En esta ocasión Firuz obtuvo la libertad dejando a su hijo Qubad como rehén; después logró rescatarle y volvió a atacar, pero dirigió la carga de su caballería hacia un dique oculto y pereció con todos sus hombres. Teniendo en cuenta la anterior alusión a las costumbres funerales de los chionitas, es interesante el hecho de que, según al-Tabari, - Khushnavaz enterró los cuerpos de los persas en túmulos.