En Cataluña, el prerrománico discrepa bastante respecto al del Norte y de la Meseta, ya que si bien se mezcla la herencia visigótica con lo ajeno, aquí lo ajeno es lo carolingio. Común a este prerrománico catalán, es el uso de arco de herradura, especialmente en el alzado (San Ambros de Toro y San Miguel de Besan en Lérida y San Julián de Buada en el Ampurdán.