En el s. XIII, las formas se hacen más amplias, con piezas cerámicas para alambiques caseros, con morteros, fuentes, etc., y las pastas continúan con la variedad anterior. En torno al s. XIV se continúan produciendo piezas en horno con reducción, en las que coinciden temas y técnicas. La decoración se hace mediante impresión de telas muy rudas; contemporáneamente se fabrica en Cataluña una cerámica negra, a torno, con decoración incisa sobre ondas.