De época Taifa se conoce la fundación de la mezquita almeriense, si bien su restauración es de época almohade, éstos dejaron una importante muestra de su arquitectura, pero una de las más importantes fue destruida para ser convertida en catedral, perviviendo únicamente su alminar y patio (Sevilla). Debió tener gran número de naves y ser de gran dimensión; notable es el alminar, con base de piedra cuadrada, sobre la cual se asienta la torre de ladrillo. La pequeña torre que remataba el alminar fue sustituida por un camarín renacentista, rematado por una estatua, el gi-raldillo, de donde viene el nombre de Giralda; el tipo de decoración se llama de sebka.