De época posterior, ya de los Taifas, existen: el de la Aljafería, el de Monteagudo, en Murcia y el de al-Mutasim de Almería.
Los almorávides, debido a su ascetismo, ignoran los palacios, viviendo en los ribats; los almoha-des fueron sobrios y austeros, pero no desdeñaron la fabricación de palacios, como restos nos han quedado el de Ibn Mardanis en el emplazamiento de la Casa de Contratación sevillana.
Cerca debió existir un palacio de época del rey Taifa Al-Mutamid. Éste, presenta un pórtico con columnas ochavadas en ladrillo, dando a una gran alberca. Detrás del pórtico se situaban dos largas naves transversales, las esquinas remataban en cuatro torreones macizos de gran enver-gadura.
Del reino nazarí, nos queda el conjunto de palacios de la Alhambra en Granada. Se trata de un recinto fortificado a partir del s. XI, en el cual se han ido sucediendo los palacios. Además de pe-queños restos de otros palacios y palacetes, quedan los de dos palacios fundamentales: el de Comares y el de los Leones.
Los almorávides, debido a su ascetismo, ignoran los palacios, viviendo en los ribats; los almoha-des fueron sobrios y austeros, pero no desdeñaron la fabricación de palacios, como restos nos han quedado el de Ibn Mardanis en el emplazamiento de la Casa de Contratación sevillana.
Cerca debió existir un palacio de época del rey Taifa Al-Mutamid. Éste, presenta un pórtico con columnas ochavadas en ladrillo, dando a una gran alberca. Detrás del pórtico se situaban dos largas naves transversales, las esquinas remataban en cuatro torreones macizos de gran enver-gadura.
Del reino nazarí, nos queda el conjunto de palacios de la Alhambra en Granada. Se trata de un recinto fortificado a partir del s. XI, en el cual se han ido sucediendo los palacios. Además de pe-queños restos de otros palacios y palacetes, quedan los de dos palacios fundamentales: el de Comares y el de los Leones.