Otro tipo de altar es el prismático. En realidad deriva del cipo, o ara romana, muchas veces reutilizada para soportar el altar cristiano. En ocasiones las caras del cipo se decoran o inscriben con las dedicaciones o la lista de las reliquias. Citamos como modelo el cipo de Medina Sidonia en 630 y el de la segunda mitad del s. VII de Santa María de Melque.