FREILA: Débese asimismo medir el comer, de tal suerte que con...

Débese asimismo medir el comer, de tal suerte que con la demasía no quede el estómago cargado, porque, así como daña el comer antes de tiempo arriba dicho, daña también comiendo demasiado. Y así, para evitar esto, conviene que dos cosas se hagan. La una, mascar bien lo que se come, porque de no hacerlo se le sigue detrimento grande a naturaleza, por no dársele lo de la primera disposición y principio se le debe; porque para eso ha dado ella los dientes, para que perfectamente se desmenuce lo que se come antes que pase al lugar de la digestión. Y así, si lo que se come no es líquido, o con algún artificio desmenuzado, mucho defraude a la naturaleza y de su cuerpo, el que con dientes no desmenuza bien lo que come... La otra, que por temor de no comer demasiado, se debe también evitar la variedad de los manjares en la mesa, en particular si fueren exquisitos y delicados. Porque antes se satisface y contenta el apetito con una cosa de comer que con diversas, porque los gustillos de los sabores incitan a comer más de lo que el estómago puede elegir...”