El se casó con una mujer local y nunca mas retorno a roma. Esto fue pura suerte ya que sus propiedades fueron parte de la destrucción en manos de los bárbaros. Publius Octavus escribió la siguiente descripción en el 470 antes de Cristo: "Hoy vi una persona en miniatura con mis propios ojos. Él usaba un bonete rojo y una camisa azul. La barba blanca y pantalones verdes. Dijo que había vivido en esta tierra por 20 años. Él hablo nuestro lenguaje mezclado con extrañas palabras. Desde entonces hable varias veces con el pequeño hombre. Dijo que fue descendiente de una raza llamada Kuwalden, una palabra desconocida por nosotros, y esta fue una de las varias en el mundo. A él le gustaba tomar leche. Una y otra vez lo vi curar animales enfermos en las inmediaciones".