Inexplicable: objetos que cambian de lugar, desaparecen y vuelven a ser encontrados; ruiditos de inhallable origen; mascotas absortas, tirando mordiscos al aire. Aquellas personas que estén rodeadas de tales síntomas pueden pedir ayuda a psiquiatras detectives y enviados papales. 0, tal vez, simplemente, deben aceptar, con resignación y alegría, que conviven con duendes.