Hay, que recordar que debido a la destrucción reinante no se puede esperar ningún tipo de ayuda de bomberos para sofocar los incendios que se declaren, ni de personal médico para rescatar heridos. El tránsito por las calles será imposible (no será fácil reconocer lo que antes era una calle) y seguramente los hospitales habrán sufrido el mismo daño que el resto de la ciudad. Tomando estos factores en cuenta, el número de víctimas podría llegar al 1 000 000 de personas.