El número total de muertes después de una explosión como la descrita dependerá de muchos factores diferentes: la densidad de la población en las cercanías al punto cero, la hora del día en que ocurra la explosión, las condiciones atmosféricas, y otras más difíciles de precisar. Para una ciudad muy poblada se estima que 500 000 personas morirán inmediatamente, quedando un número similar de heridos.