La figura 6 muestra la distribución de la dosis causada por un ensayo nuclear norteamericano ocurrido en las islas Marshall en 1954. La bomba que fue probada en esa ocasión tuvo un rendimiento de 15 megatones, produjo un cráter de dos kilómetros de diámetro, y lanzó varios millones de toneladas de material radiactivo a la atmósfera. Según fuentes de información estadounidense, un cambio repentino en el viento causó que el atolón Rongelap, a 160 km del lugar de la explosión, recibiera en su extremo norte dosis acumuladas (durante las 96 horas que siguieron a la detonación) muy superiores a las letales (unos 400 rads).