Sin embargo, los métodos más exactos son los desarrollados en tos últimos años, gracias a los adelantos de la física nuclear, como el del carbono-14, que mide lo que queda de carbono-14 en los restos encontrados, ya que todos los organismos vivos incorporan este elemento durante su vida y lo van perdiendo paulatinamente luego de muertos. Como el ritmo de esta pérdida puede ser medido, conociendo lo que queda en los diferentes materiales se sabrá su antigüedad. Otros métodos basados en la física nuclear son el del potasio argón, que se utiliza para poner fecha a las rocas volcánicas muy antiguas, y la termoluminiscencia que posibilita establecer la fecha de cocción de las cerámicas.