Este era un gangoso que estaba en casa de unos amigos, estos amigos estaban jugando póker, cuando llega el gangoso y les dice: ¡juego, juego! Y sus amigos le dicen: no, no sabes apostar; entonces el gangoso se va, y al poco rato regresa y vuelve a decirles: ¡juego, juego! Sus amigos muy enojados le dicen ¡que no caramba! y el gangoso también enojado les dice, ¡no!, que se está quemando la casa.!