La mayoría de los pacientes no tratados morían dentro de los primeros
cinco años luego de la aparición de los signos de PGI, aunque cierto mimero nunca se volvió francamente insano o inútil. El proceso de la enfermedad cerebral cambiaba las conductas pero los enfermos podían llevar una vida más o menos normal, hasta que morían por otras causas, quizás arruinando su propia vida con especulaciones locas o aterrorizando a sus familiares con arrebatos de violencia.
cinco años luego de la aparición de los signos de PGI, aunque cierto mimero nunca se volvió francamente insano o inútil. El proceso de la enfermedad cerebral cambiaba las conductas pero los enfermos podían llevar una vida más o menos normal, hasta que morían por otras causas, quizás arruinando su propia vida con especulaciones locas o aterrorizando a sus familiares con arrebatos de violencia.