Dos años trágicos: No se sabe cuántos murieron en los terribles años de 1348 a 1349, ya que no hay estadísticas de mortalidad ni censos, como en la plaga de 1665. Nadie en el siglo XIV podía estimar la mortalidad en números, dada la poca confiabilidad de los datos. La situación se complicó más por el hecho de que la muerte negra no apareció en una sola visita. Hubo epidemias recurrentes en cuatro o cinco ocasiones antes de fines del siglo XIV. La peor de ellas infectó en 1361 a Inglaterra, Francia y Polonia, entre otros países.