En la historia escandinava, esta plaga tuvo un impacto mucho mayor que cualquier otro acontecimiento. Los barcos trasladaron la infección a los asentamientos de Groenlandia, fundados originariamente por Erik el Rojo en el año 936. Estas colonias se debilitaron de tal manera por la plaga y la falta de abastecimientos provenientes de Noruega que fueron borradas del mapa al sufrir el ataque de los inuits. Los últimos pobladores vikingos desaparecieron de la zona en el siglo XIV y desde entonces Groenlandia fue una región desconocida, hasta que John Davis la redescubrió en 1585. Se cree que los pobladores vikingos tenían contacto con Vinland, en las costas de Canadá, de manera que la muerte negra debe haber alterado también la historia del poblamiento de América del Norte.