Desde Oriente: La muerte negra, se presume, comenzó en Mongolia. De allí, una horda de tártaros —un pueblo de origen turco que invadió Asia Central— la llevó al istmo de Crimea, donde sitiaron a un grupo de mercaderes italianos en un puesto de trueque llamado Caffa (Teodosia en la actualidad). De acuerdo con una versión, la plaga apareció en Caffa en el invierno de 1346, sin duda contagiada por las ratas. Otra versión la atribuye a que los tártaros arrojaron cadáveres infectados por encima de los muros. En ambos lados hubo muchos muertos y por esa razón el sitio fue levantado. La horda se dispersó y diseminó la plaga alrededor del mar Caspio y desde allí, por el norte llegó a Rusia y por el este a la India y a China en 1352.