SIN DERECHOS ESPECÍFICOS. “No hay una definición clara de quiénes son las mujeres víctimas de la guerra. No tienen ningún derecho específico”, reconoce el ministro bosnio de Derechos Humanos y para los Refugiados, Misrad Kebo, que defiende que las mujeres violadas no deben tener un tratamiento especial, y culpa a las autoridades serbias de que los violadores sigan en la calle y de que el reconocimiento como víctimas ni siquiera exista en la República Srpska. “Esto es un problema regional, no sólo interno. Estamos hablando de Mladic y de Karadzic, de gente que se encuentra a salvo en los países vecinos. Nosotros pedimos a las autoridades serbias su colaboración”, asegura Kebo en la sede del gobierno, en Sarajevo.