FREILA: Llegaron a esa casa a los tumbos, después de que las...

Llegaron a esa casa a los tumbos, después de que las echaran de las nueve anteriores por no pagar el alquiler. Hasija habla de las penas que pasa para sacar adelante a esa familia, sin trabajo y sin más ayuda que la pensión de su padre, muerto en la guerra. En total, 170 euros a los que hay que restar los 100 de alquiler. Hasija salta de un tema a otro y pronto explica que las pastillas para los nervios le impiden centrarse. Sentada en el suelo de un cuarto de estar que hace las veces de cocina y de despensa, empieza a hablar de su encierro en el campo de concentración. “Calla!”, la corta enseguida la madre, con la cabeza cubierta con un pañuelo y sin apenas dientes. La mujer teme aún represalias.