ara transformarse en crisálidas (imagen), ciertas orugas buscan refugio en alguna fisura de la madera o bajo una hoja cuyos bordes unieron previamente. Los lepidópteros están provistos de dos alas y su cabeza está coronada por un par de antenas de largo muy variable. Tienen dos ojos compuestos, es decir, constituidos por miles de pequeños ojos tubulares. Su boca es una trompa en espiral, extremadamente flexible, que utilizan para bombear de lo más profundo de las flores la materia azucarada (néctar) con que se alimentan.