También es sorprendente el vuelo nupcial de las abejas, o mejor de la reina y sus pretendientes. Todos los días, en pleno sol, los zánganos se precipitan en busca de la esposa... más real e imprevista que en cualquier leyenda de princesa inaccesible (citamos al gran escritor belga MAETERINCK), puesto que veinte tribus, llegadas de todas las ciudades aledañas, la rodean para formarle un cortejo de más de mil pretendientes; de todos ellos, uno solo será el elegido, para un único beso de un minuto, que lo desposará con la muerte y la felicidad al mismo tiempo, mientras que todos los demás volarán, inútiles, alrededor de los desposados, y perecerán pronto sin ver nuevamente la aparición prodigiosa y fatal.”