FREILA: La obrera nace provista de sus instrumentos de trabajo....

La obrera nace provista de sus instrumentos de trabajo. La mandíbula y la lengüeta le sirven de sierra, de gancho, de barrena, de tenaza, de espátula, según el trabajo que deba realizar. En la cara externa de las patas posteriores presenta una cavidad llamada canastillo o cesta. El primer artejo de los tarsos —la pieza cuadrada— presenta, en su faz interna, una especie de cepillo formado de pelos regularmente colocados en bandas transversales. La pieza cuadrada y la pata se articulan entre sí de manera que el insecto las abre y las cierra como un cuchillo y puede emplearlas como pinza. Oculto en la extremidad del abdomen, las obreras tienen un aguijón recto, envuelto en una especie de vaina; con él inyectan a sus enemigos un veneno segregado por dos vesículas internas, que resulta mortal para los demás insectos.