El nacimiento de las obreras y de los zánganos es silencioso; por el contrario, cuando nace una princesa emite un sonido característico, al que responde inmediatamente la reina con otro sonido peculiar. Este dúo, según los especialistas, sería una manifestación de desafío y ambición de una parte, y de duda y temor por la otra. A menudo es el prólogo de espantosas tragedias. Se lo llama “el dúo de las reinas