FREILA: Podemos imaginar que un tronco hueco de árbol en el...

Podemos imaginar que un tronco hueco de árbol en el cual un enjambre de abejas ha fijado su domicilio es una ciudad poblada por 30.000 habitantes. La luz penetra por una ancha abertura que es la puerta de entrada. En esta ciudad, calles angostas (tres milímetros de ancho) bordean a las casitas de cera en forma de hexágono que están abiertas en un costado y dispuestas en tal forma que las abejas, sin perder tiempo, pueden pasar de una calle a otra y trabajar sin molestarse entre sí. Todas estas casitas tienen distintas dimensiones. Algunas son para el pueblo, otras para los zánganos, y otras más para las princesas, entre las cuales se elegirá la futura reina. Existe también un cierto número destinado al almacenaje de los huevos y, finalmente, están las dedicadas a depósito de provisiones, donde se conserva la miel.