La mujer había sido contratada para ocuparse de las cinco hijas del médico. La razón de su condena fue que una de las pequeñas de su patrón, Anne-Mígeli, de 8 años, habría encontrado agujas y objetos punzantes dentro de su comida. Finalmente, la niña cayó enferma tras hallar repetidamente cuerpos extraños en su leche y su pan.