municipales de la pequeña localidad, quienes ofrecían financiar una investigación histórica sobre la vida de la condenada. Suiza, Alemania, los Países Bajos, Francia e Inglaterra fueron países donde el integrismo religioso no católico creó un cinturón de dureza equiparable al de los peores tiempos de la Inquisición católica, que tuvo su auge un siglo antes.