Alfred inició gestiones con el Ejército ruso. Los experimentos fracasaron y el mismo Alfred comenzó a trabajar en el nuevo explosivo para no defraudar el interés que habían provocado sus promesas. Y comenzó a trabajar con la nitroglicerina, cuya utilización no era aún controlable. Experimentó e investigó largamente sin resultados totalmente satisfactorios. Decidió dedicarse a las aplicaciones comerciales y en 1864 halla un socio capitalista dispuesto a financiarle, pero una explosión en el laboratorio donde trabajaba, que acaba con la vida de cinco personas, le vale la prohibición de continuar sus experiencias. Pero Nobel y su socio se instalaron sobre un lago en el que no ejercía autoridad la jurisdicción de Estocolmo y formaron compañía.