FREILA: Abatido por semejantes lecturas, Nóbel abandonó París...

Abatido por semejantes lecturas, Nóbel abandonó París y marchó a San Reino, donde continuó sus trabajos. Hizo nuevos descubrimientos en un terreno que no pertenecía a la química ni a la física, pero las campañas que se habían levantado en contra de él altera ron profundamente su salud. En 1895, a pesar de que ¡amas había tenido otro fin que el bien de sus semejantes, sintió a su alrededor un clima de injusta incomprensión y hasta de odio. Hizo testamento y, con las inmensas riquezas que había reunido, decidió crear una Institución que sería famosa. Deseaba borrar todo recuerdo del odio de sus contemporáneos y que la posteridad le rindiera justicia.