FREILA: En 1865, la fortuna parecía volver a sonreírle; fundó...

En 1865, la fortuna parecía volver a sonreírle; fundó la primera fábrica en Alemania y, algún tiempo más tarde, otra en Suecia. Pero siempre estaba expuesto al riesgo que ofrecía, en todo momento, la manufactura de este tipo de explosivo esencialmente peligroso. Tuvo entonces la idea de mezclar la nitroglicerina con una sustancia permeable inerte. Obtuvo, de este modo, la dinamita', mucho menos peligrosa en su fabricación que la nitroglicerina.