Una de las principales preocupaciones del equipo de Rickover era evitar la radiación a toda costa. A este respecto cuando surgió el dilema de si debían cerrar la tapa del reactor con juntas o soldarla, se reunió a varios fabricantes de juntas que aseguraban que sus productos garantizaban el sellado. Rickover entró en la sala y les preguntó " ¿Estarían dispuestos a permitir a sus hijos viajar en ese submarino?" a lo que los asistentes contestaron "suéldela".