FREILA: Su habilidad en la lucha y su obediencia le hacen respetado...

Su habilidad en la lucha y su obediencia le hacen respetado por compañeros y mandos, quienes en ocasiones le encomiendan misiones difíciles como el traslado de mensajes. En octubre de 1916 cae herido de cierta gravedad por un disparo que le atraviesa una pierna, aunque pronto se restablece y regresa al frente tras pasar el invierno convaleciente. Nuevamente en 1918, también en octubre, resulta herido, esta vez tras inhalar gases tóxicos. En su cartilla militar figura la inscripción "gaseado". Pierde temporalmente la visión y es ingresado en el Hospital de Passewalk, donde sufre varias operaciones y fuertes dolores. Durante su convalecencia, puede apreciar que está asistiendo a un mundo en profunda transformación. La revolución ha triunfado en Rusia, instalando allí una doctrina política que personalmente detesta. El viejo y decadente Imperio Austro-húngaro ha desaparecido como consecuencia de la derrota en la Gran guerra, mientras que su admirada y orgullosa Alemania ha sufrido una humillante derrota.