Pero volviendo a la cuestión sexual, la lista de mujeres ricas que se enamoraron hasta la histeria de Hitler es muy larga. Por su extraordinaria belleza cabe destacar a Inga Ley, mujer de Robert Ley, jefe del Frente Alemán del Trabajo, y María Reiter-Kubisch, hija de uno de los fundadores de la socialdemocracia en Berchtesgaden. Se conocieron en 1926 y sus relaciones, pese a estar casada, se mantuvieron como mínimo hasta 1938.