FREILA: La discreta Eva, tras la muerte de Geli, fue ganándose...

La discreta Eva, tras la muerte de Geli, fue ganándose poco a poco el afecto de Hitler. Para ello no dudó en obedecerle sin protestar. No fumaba en su presencia y sólo bailaba a escondidas. Pasaba largas temporadas a solas pudiendo disfrutar de su afición al deporte, especialmente a la natación y el esquí.