Como en Sachsenhausen estaban almacenados todos los efectos personales de los prisioneros que habían pasado por el campo más los de los deportados de Ravensbrück, los jefes ordenaron que, a partir del otoño de 1944, r tuviesen al día los libros concernientes a la población femenina de este último campo. En febrero de 1945, dos mujeres SS dejaron en el almacén tres cajas llenas de relojes, sortijas y pitilleras, todo ello perteneciente a las mujeres liquidadas en los campos de concentración. ¿Cuáles? Misterio... Según los libros de la central de Lichterfelde, sólo la operación «Reinhard», llevada a cabo en el campo de Lublín, se cifraba en más de cien millones de marcos en febrero de 1943. Este cálculo fue hecho por los servicios de Himmler.