A pesar de las precauciones que se toman en el campo, mediante una estrecha vigilancia, las fugas de prisioneros son numerosas. Un día los SS descubrieron a un grupo de «respetables», los llamados de «derecho común», en posesión de diamantes. El instinto profesional en estos señores había podido más que su entrega al Reich. El cambio producido en estos celosos cumplidores es normal. Ellos han visto próxima su liberación, y el temor a la indigencia ha hecho todo lo demás. -.