FREILA: La operación en estos casos resultaba fácil: había...

La operación en estos casos resultaba fácil: había que recuperar la ropa de los muertos; se les desnudaba, se recogía la ropa de los cadáveres y a éstos se los enterraba en fosas colectivas. Cantidades enormes de esta ropa vieja, en particular todos los cueros destinados a la "fábrica de calzados", llegan en trenes especiales a la pequeña estación del campo; después son almacenados en las barracas de la Industriehof, la casa de la industria.