FREILA: De cuando en cuando, los contramaestres cuya dentadura...

De cuando en cuando, los contramaestres cuya dentadura es deficiente pueden escoger la que más les guste de este montón que hay de reserva. Los dentistas del campo no quieren saber nada de terapéutica dentaria, sólo se limitan a extraer las piezas. La falta de vitaminas hace estragos en las encías, pero nadie se preocupa de acudir al médico. Sin dientes, calvo, esquelético, qué más da; lo que de verdad importa es salir, salir de este infierno: es el único pensamiento, la obsesión de cada uno de estos desdichados.