FREILA: Y siempre la misma canción. A todas horas se oye esta...

Y siempre la misma canción. A todas horas se oye esta letanía monótona que, cuando pasan cerca de la ventana, parece que se hincha, para ir desvaneciéndose poco a poco, a medida que de alejan. Y así, cada diez minutos. Es el comando de castigo. Si la canción no suena con la fuerza suficiente, los SS lanzan siempre la misma amenaza: "Cantad todos y fuerte, porque, de lo contrario, en vez de cincuenta vueltas a la explanada, daréis sesenta!".