Pero a finales de 1944 dispondrá Himmler de 112.000 relojes más no reparados y hasta el final de la guerra se recuperaron otros tantos. Además, si los hombres de Himmler (imagen) arrebataron a las víctimas 1.600.000 relojes aproximadamente, los 52.000 de Sachsenhausen no representan más que el cinco por ciento del botín total de relojes. Y si esta misma proporción se aplica a otros objetos, resulta que el tesoro de Himmler recuperado sobre los 18 millones de personas que pasaron por las prisiones y campos de concentración alemanes estaría constituido por: — 1.200.000 sortijas y alianzas; — 600.000 estilográficas; — 110.000 gafas de calidad; — 12.000 máquinas fotográficas y máquinas de escribir; — 140 000 alhajas, joyeros, pitilleras...