En los primeros días de noviembre de 1944 se reúne en un informe global los inventarios de los tres primeros trimetres del año; las existencias en el almacén eran las siguientes: 65.000 relojes de bolsillo, 110.000 relojes de pulsera, 60.000 plumas estilográficas y lapiceros, 800 despertadores, millares de tijeras, instrumental quirúrgico requisado en casa de médicos pertenecientes a la resistencia o judíos, máquinas de afeitar eléctricas, etc.