El experto orfebre de Duisburg, Peter Winkels, miembro también de las SS, con el que algunos prisioneros trabajaban, visita con frecuencia la Inspección de los campos que controla el oro y las divisas procedentes de todos los centros concentracionarios. Winkels es un gran especialista que a primera vista puede estimar en su justo valor un objeto o una piedra preciosa. A él acuden, desde hace treinta años, todos los magnates del Ruhr para que les valore pericialmente sus joyas y objetos valiosos. En Sachsenhausen tiene a su cargo la comprobación de las fichas y la contabilidad de auténticos arsenales de recuperación. Winkels aporta todo el papeleo que esta tarea requiere; a menudo hay que hacer las comprobaciones con él. Las prendas de abrigo de los deportados son enviadas a Ravensbrück, donde el campo de mujeres dispone de grandes talleres de peletería. Una vez registrados y despojados de todo objeto de valor que pueda haber oculto en ellos, los abrigos, capas y prendas parecidas, se envían a Ravensbriick, donde el comando de las costureras los arregla.