FREILA: En el momento en que un deportado penetra en un campo...

En el momento en que un deportado penetra en un campo de concentración es obligado a depositar su dinero y todos sus objetos de valor: sortijas, relojes, plumas estilográficas, monturas de gafas de oro, etc. El prisionero encargado de la caja inscribe entonces en los registros los objetos entregados y el controlador SS guarda cada tarde, en las cajas fuertes, el botín reunido en el día y los libros de registro. Para guardar estos valiosos «depósitos» se ha acondicionado un cuarto, astutamente disimulado, en los jardines de la Kommandantur. A los objetos confiscados a los detenidos del campo hay que añadir las joyas y los valores requisados a los infelices deportados en Ravensbrück, botín que se encargao de llevar a la tesorería de Sachsenhausen miembros de las SS femeninos.