FREILA: La reacción de estos hombres ante este tesoro, después...

La reacción de estos hombres ante este tesoro, después de su paso por el comando de la muerte fue como la de un pobre al que acaba de tocarle el premio gordo. Pero, puede uno preguntarse sorprendido, ¿cómo pueden las SS confiar la administración de su «propia» fortuna, un tesoro de tanta importancia, a una decena de prisioneros? La respuesta se impone por sí misma: Las SS se sirven en todas partes de esclavos, pues la casta de los guerreros no dispone de efectivos para las oficinas. Por otra parte, las SS no corren riesgo alguno confiando a los detenidos puestos administrativos y los secretos inherentes a éstos, ya que tienen suma facilidad, llegado el momento, de suprimir a los encargados de tales gestiones. Ni la doctrina ni la ley escrita les prohíben hacerlo.