Después de tres días vividos en continuo espanto, la tormenta pasó.
Cuando hubo aclarado, vieron bajar de un tacú (algarrobo) del bosque, un enano de enorme cabeza y larga barba blanca.
Era I-Yará que había tomado esa forma para cumplir un mandato d e Tupá.
Llamó a todas las tribus de las cercanías y las reunió en un claro del bosque. Allí les habló de esta manera:
Cuando hubo aclarado, vieron bajar de un tacú (algarrobo) del bosque, un enano de enorme cabeza y larga barba blanca.
Era I-Yará que había tomado esa forma para cumplir un mandato d e Tupá.
Llamó a todas las tribus de las cercanías y las reunió en un claro del bosque. Allí les habló de esta manera: