Allí habría un pozo que conectaría a una ciudad subterránea, esculpida en oro, y en ese lugar permanecerían hasta que la inferioridad propia del hombre negro no le permitiera seguir gobernando la Tierra, entonces ellos, que se habrían multiplicado en 144.000 personas, tomarían el poder y dominarían la Tierra nuevamente, siendo servidos por esclavos negros. Jesucristo volvería a gobernar secundado por cinco ángeles: John Lennon, Ringo Starr, Geoge Harrison, Paul McCartney y Charles W. Manson.