FREILA: Personalmente en el tribunal confiesa la autoría de...

Personalmente en el tribunal confiesa la autoría de los crímenes y otras aberraciones que había llevado a cabo. Su deseo de comer carne cruda las noches de luna llena le valió el apodo de «Maníaco de la Luna». Estos otros recuerdos macabros, que refiere sin atisbo de arrepentimiento, convencen al tribunal par declararlo culpable por crímenes con premeditación, tras diagnosticarlo psicótico pero cuerdo.